
Puerto de las Artes. Calle Concepto
Rocío López Zarandieta
Liquidación por derribo.
Instalación sonora con muñeco
Existe una doble moral social, una verdadera crisis educativa y cultural, una forma estúpida de relacionarnos en la tribu mediante marcas fácilmente identificables que nos agrupan en sectores, una doble moral que nos empuja a ganar dinero como sea para poder comparar lo que nos vendan.
Un muñeco manipulado, un obrero al servicio del consumo y la apariencia externa, un estúpido al fin.
Rocío realiza una instalación sonora con un muñeco-maniquí forrado de marcas y el sonido de un mercadillo saliendo de cuatro altavoces.
Rocío López Zarandieta
Liquidación por derribo.
Instalación sonora con muñeco
Existe una doble moral social, una verdadera crisis educativa y cultural, una forma estúpida de relacionarnos en la tribu mediante marcas fácilmente identificables que nos agrupan en sectores, una doble moral que nos empuja a ganar dinero como sea para poder comparar lo que nos vendan.
Un muñeco manipulado, un obrero al servicio del consumo y la apariencia externa, un estúpido al fin.
Rocío realiza una instalación sonora con un muñeco-maniquí forrado de marcas y el sonido de un mercadillo saliendo de cuatro altavoces.
HARÁN CRECER DEL TODO, AÚN EL BLANCO.
El matrimonio Arnolfini.
Calle Concepto. Puerto de las Artes 2009
Tirada de 20 carteles Din A3 y pegados en distintos lugares de la zona expositiva.

Convirtiendo al artista en una suerte de Capitán Acap en busca de la ballena blanca, utilizo el blanco como metáfora de lo pictórico, la ansiedad de la creación y el miedo al lienzo en blanco. Se unen referencias enfrentadas: búsqueda y sufrimiento, ropaje y desnudez, protección-autodestrucción. Utilizando pinceles o píxeles en vez de arpones y estudios o talleres en el lugar del Pequod me he apropiado del pequeño cuadrito (84.5 x 62, 5 cm.) “El matrimonio Arnolfini” de Jan van Eyck, de la Nacional Gallery de Londres, con el que me fotografié a pesar de las reticencias y broncas de los estirados vigilantes londinenses, que estuvieron a punto de echarme del museo.
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